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Cuáles son las reformas más típicas de un piso de alquiler y cómo prevenirlas

En un piso de alquiler, las obras de conservación corresponden al propietario. Eso implica, inevitablemente, realizar algún tipo de reforma, sobre todo cuando la casa ha quedado vacía y hay que darle un lavado de cara para volver a sacarla al mercado inmobiliario y obtener el máximo beneficio de ella.

¿Qué reformas son imprescindibles? ¿Hay alguna forma de evitarlas? Ya te avanzamos que algunas de ellas son inevitables, pero que, en el caso de otras, si eres un poco previsor, podrás prevenirlas de cara al futuro. Vamos a verlo.

Una mano de pintura

Es una de esas reformas imprescindibles. Pero, si eliges bien las pinturas, si son plásticas y de calidad, protegerán la pared. Esto significará que se manchará menos la superficie y, sobre todo, que esas manchas no penetrarán en el yeso. Así, cuando llegue el momento, repintar será mucho más sencillo. 

Suelos nuevos

Los suelos sufren especialmente el desgaste y, a veces, también los descuidos de los inquilinos. Puedes arriesgarte a hacer obras y cambiarlos para poner unos nuevos, pero también corres el riesgo de que se la situación se repita. La solución: suelos vinílicos. Son económicos, resultan muy vistosos, tienen una enorme resistencia y se quitan y ponen con enorme facilidad. 

Si se deterioran, se podrán sustituir sin necesidad de embarcarse en obras tan engorrosas como caras. Y lo mismo ocurre con los revestimientos del baño o la cocina.

Muebles para estrenar

En una cocina, son la encimera y las puertas de los armarios las que más sufren con el uso y el paso del tiempo, también cuando no se tratan con cuidado. Con la encimera poco podrás hacer, pero sustituirla no es caro si optas por las laminadas o las de formica. 

¿Qué ocurre con los muebles? Opta por mobiliario en medidas estándar, si se deteriora, encontrar puertas en las mismas medidas no será complicado y con solo cambiarlas la cocina  parecerá nueva.

Puertas y ventanas

Es fácil que por el uso lleguen a dar algún tipo de problema que, si no se soluciona a tiempo acabe provocando una avería seria. Si no quieres tener que cambiar alguna puerta o ventana, revísalas muy bien. En caso de que no cierren bien o no se deslicen fácilmente si son correderas, comprueba que no estén descolgadas o no haya problemas en los herrajes. Una reparación a tiempo evitará un cambio más adelante.

Humedades a raya

Es uno de los problemas más serios y más costosos de arreglar en una vivienda. Y a veces se pueden evitar las obras de reparación si se ha realizado un mantenimiento adecuado. El consejo es inspeccionar los grifos y los sanitarios. Si muestran síntomas de desgaste o deterioro, mejor cambiarlos a exponerse tener que sustituir muebles o suelos porque se ha inundado el baño o la cocina.  

Y también se debería echar un vistazo a las tuberías, si no desaguan bien, hay que intentar desatascarlas antes de que el problema vaya a más.

Como ves, hay reformas que tendrás que hacer sí o sí en tu piso de alquiler. Pero siempre es posible evitar algunos de esos problemas habituales que acaban obligando a embarcarse en obras y cambios que pueden salir muy caros.  

Fuente: habitissimo

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